Alba
febrero 21, 2006
Sutilmente la noche deja de ser tan noche y la oscuridad deja de ser tan oscura. Con el resplandor, el mundo comienza a girar nuevamente, aun antes de haber despertado del todo.
Los hechizos se rompen. Las miradas no se encuentran. Los misterios dejan de serlo. La magia se esfuma. Y la realidad reina.



